Acabamos de venir de Mykonos. Ha sido un viaje planificado como despedida de soltero de uno de mis hermanos. En total hemos ido tres: Fer, Coquín y yo. No cabe duda que lo que hace de esta isla algo único y especial es su AMBIENTE. Por ello, en estas escuetas líneas no quiero referirme a sitios concretos ya que considero que es bueno planificar un viaje pero hay que dejar un margen para la sorpresa, no creeís!!!.
De entrada diré que a los pocos minutos de bajarme del avión ya empecé a relajarme, a las 2 horas ya no me acordaba del trabajo ni las responsabilidades cotidianas y a las 24 h ya no quería irme…. jajaja… El hotel era sencillo incluso diría que humilde pero con un servicio discreto y afectuoso.
La primera impresión del pueblo fue de cercanía, como si me sintiera en casa, como de un amigo que no hubieses visto desde hace tiempo y te abriera su casa de par en par. Estaba atardeciendo y la gente se amontonaba en la Pequeña Venecia para observar la puesta del sol (para nada el ocaso del día). En sus rostros se reflejaba un sentimiento universal de relax que seguro que se viene repitiendo desde hace milenios, heredado desde los tiempos en la que la vecina RODAS era el centro comercial del mediterráneo.
De Mykonos me ha gustado todo: Las playas, comida, el ambiente de lo más fasión (y eso que vivo en Marbella hazte una idea my brother!!!), la música, la gente, el paisaje, las puestas de sol, conducir en bike (motos de pequeña cilindrada), la arquitectura,....... Es para todas las edades ya que hay una oferta de restaurantes y alojamiento muy amplia. Hay unas tiendas de ropa y artesanía con increíbles obras de arte a precios moderados. Se combina lo bohemio con el lujo en un ambiente informal y bullicioso… Very Cool!!!
En Mykonos se reúnen personas de todas las partes del planeta, en esta época sobre todo italianos, quizá un poco jóvenes para nosotros, pero por otro lado, le confieren a la isla un dinamismo, frescura y vitalidad que contagia. Al principio me molestaba verlos todo el día en las Bike dándole al pito…. “pip piripi”…. hasta que me subi en una y yo tampoco podía parar de pitar, jajaja … que subidon!, por lo que nos dijeron en septiembre cambia el tipo de turismo siendo más formal.
Las playas son pequeñas aunque de una belleza concentrada insuperable. La arena es fina y las aguas transparentes, aunque lo que más destaca de ellas es su calma …. si es eso… la calma del guerrero precedida de una historia turbulenta de motines y piratería. Casi todas las playas son una exhibición de cuerpos esculturales que se pasean por su orilla como adonis y afroditas. Cuerpos jóvenes, bellos, bronceados, musculosos ellos y fibrosas ellas con unos bikinis y bañadores que lo insinúan todo.
En estas playas llegue a olvidar que era asmático, desde hace 20 años no me sentía igual. Podía estar nadando 3 horas y no cansarme… bueno eso también era debido a que las aguas tienen una concentración alta de sal y puedes flotar y moverte con mucha facilidad. Mi playa favorita es PARAGA, desde sus rocas en el mar a las 6 de la tarde uno podía estar tomando el sol sin quemarse y escuchar al mismo tiempo una música embriagadora contagiosa, aunque desgraciadamente para algunos es una verdadera adicción …..
Me daban pena ver la gente que se bajaban de los cruceros por el día para visitar el pueblo de forma rápida y estresante, de mal humor y comprando compulsivamente, no disfrutando en absoluto de lo que aquí se les ofrece, y es que a las 2 de la tarde no se puede pasear por calles estrechas con el sol justo encima de las cabezas, que estupidez!!... deberían atar al capitan de estos barcos a uno de los molinos de la isla por bárbaro y cruel… jajaja…
Al atardecer empieza a tomar vida la ciudad. Empieza a engalanarse e inundarse de vestidos coloridos en pieles bronceadas de única factura… My god!!!!. La noche de Mykonos es amplia y variada, uno puede estar al mismo tiempo: cenando, comprando souvenirs, tomando copas o bailando hasta la 5 de la mañana…Hemos hablado ingles por los codos… hasta he venido con la autoestima por las nubes, Guau!!!, … Flipaba viendo a mi hermano Joaquín entendiéndose con Canadienses, Danesas, Australianas, Inglesas y como no, Griegas, en el más universal de los lenguajes, que no es otro que la risa y el buen rollo. Nosotros solíamos acabar la noche con un baño en la piscina del hotel, que por cierto contaba con un agua buenísima.. Uff!!!, que relax.
La arquitectura popular se conserva totalmente integral, como es posible ???? … si esta isla es turística desde hace 40 años. Por qué no hay complejos hoteleros del tipo Melía, Silken o NH? Me gustaría creer que aquí el dinero no es la moneda de cambio, no es un objeto deseado ni la meta a perseguir. Me gustaría creer que la preservación de la isla es algo espontáneo, la herencia de sus antepasados y el futuro de sus hijos. Unos valores que para algunos no tienen precio.
Sobre la comida no puedo decir mucho ya que aunque he intentado conocer la tradicional dieta de la isla al final me he encontrado con platos similares a los españoles, en este sentido he tenido pocas sorpresas. El yoghour griego con frutas era mi reconstituyente diario al igual que la ensalada griega con unas olivas (kalamata) de muerte. Aunque por otro lado, imaginaros un lugar donde no existe el McDonalds, ni pizza Express, ni el corte ingles,.. cada bar, restaurante o tienda es una única experiencia...y lo mejor... no hay nada que nos recuerde nuestra vida cotidiana.
Teníamos planes para visitar otras islas aunque nos sentíamos tan a gusto que ni siquiera lo intentamos… lo que nos pedía el cuerpo era no movernos de Mykonos, ya que no parábamos de hacer cosas, a pesar de ello teníamos el “regomello” de que estábamos dejando de hacer algo…. en el avión de vuelta a Madrid pregunté a la gente que había visitado otras islas que cual era la mejor……Y SABEIS QUE??? ….. todo el mundo coincidió que Mykonos es con diferencia LA MEJOR ISLA de las Griegas (incluida la archiconocida Santorini) … mientras me lo contaban dentro de mi renacía esa risa maliciosa, preludio de que volvía de nuevo a casa. A una sociedad que te convierte en competitivo, interesado y egoísta…. Pero al menos nos queda el consuelo de saber que existen lugares en el mundo donde todavía uno puede ser uno mismo….
Gracias hermanos y sobre todo ……Gracias Mykonos!!!!!
Alfonso Castellón Gallegos, Marbella.
Julio 2.007.